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Yo no Medito

medito

Eso no es para mi

Estoy emocionada con éste artículo, espero con ansia que lo lean, les haga clic y resuene lo que platicamos aquí, porque Yo si medito

En el artículo Todos Son Uno mencionamos que una de las razones por las que este blog existe es para poner en claro que todo este rollo de la consciencia, la espiritualidad, la prácticas de estar presente, en fin todo lo relacionado con ese tema NO es para cierto segmento económico, NO es para una edad determinada, NO es sólo para mujeres, NO es para una creencia definida, NO es sólo de alguna religión, NO es para nada que lo encajone, al contrario es un asunto para todos las que queramos ser, sentir y vivir en alegría, en gozo, en armonía, en paz, en salud.

Aclarado esto, vamos a empezar por quitarle el peso a uno de estos conceptos que es la meditación, ya que es sorprendente que de todo hacemos pedo jajajaja.  ¡De verdad!   Muchos con escuchar la palabra meditar nos ponemos malitas.   Olvidemos lo mucho o poco que sabemos sobre este concepto y vamos a empezar de cero.  Vamos a iniciar haciendo un ejercicio súper sencillo.  Donde sea que estemos cerramos los ojos… 🙈  Bueno primero leemos y después lo hacemos, si los cerramos ahora ya no vamos a saber qué sigue jajaja.   

1. Respiramos profundo y lento por la nariz y soltamos por la boca.  Hacemos esto un par de veces.
2. Cerramos los ojos
3. Respirando normal, relajamos mandíbula, relajamos hombros, relajamos manos
4. Escuchamos lo que hay alrededor, escuchamos el pájaro cantar, escuchamos la música, el ventilador, el claxon, el niño que corre, el perro que ladra.   Sólo escuchamos
5. Ahora sentimos el corazón latir, sentimos los pulmones cuando entra y sale aire, sentimos los ojos moverse con los párpados cerrados, sentimos el paso de la saliva al tragar.
6. Nos quedamos así unos minutos.   Hacemos una respiración profunda por la nariz y abrimos los ojos.

¿Qué fue lo que hicimos?
1 corcholata y 3 pesos para el que conteste correctamente…
¡Exacto!  Hicimos una pausa, así de fácil, así de sencillo.


Meditar o no meditar… He ahí el dilema

La meditación es una práctica o herramienta que nos parece ha surgido por moda y “se vende” como una manera de reducir el estrés, tensión y ansiedad.

Algunos maestros o practicantes nos dicen que sólo concentras tu atención y eliminas el flujo de pensamientos.   Otras personas opinan que eliminar los pensamientos es imposible y ponen en práctica otras técnicas.  
Podemos hacerlo sentadas o caminando, puede ser con ojos cerrados o abiertos, en silencio o con la voz de un guía, en lugares con mucha gente o solo, muy temprano o antes de dormir, 10 minutos o 3 horas.  Opciones hay muchas y esto también nos trae confusión o no sabemos por dónde empezar o cuál es la correcta.

Por otro lado, hemos escuchado o dicho comentarios como “No sé meditar”, “No entiendo”, “Eso es cosa de mujeres”, “Yo no puedo sentarme en el piso por horas”, “Me aburre”, “Es contra mi religión”, “Me duele la espalda”, “Me desespero”, “No me da tiempo”, “Nunca hay silencio en mi casa” y mucho más.

Olvidemos tooodo eso, regresemos al ejercicio que hicimos hace unos minutos.  Sólo hicimos una pausa, sin protocolos ni posturas.  Nos hicimos presentes en el aquí y en el ahora, estando en la casa, en el baño, en el camión, en la oficina o en el parque.

Está cañon porque básicamente lo que hoy se nos presenta como un súper show con nombre cuco de “Mindfulness”, es sencillamente estar presente, es re-conectar con la atención y consciencia que es parte de nosotros mismos.  Lo que sucede es que desde que llegamos a este mundo todo lo que nos rodea y todas las personas que nos cuidan y educan hacen lo contrario a desarrollar esa conexión, entonces ahora ya más grandes debemos chambearle para recuperar la memoria de cómo se hace.
Explico con ejemplos cómo es que el mundo nos va borrando esta conexión:

Ejemplo A – Bebés incomprendidos
Desde que estamos en la panza, y sobre todo cuando salimos a este planeta somos sumamente sensibles a la energía y a las emociones que nos rodean.  Sin embargo, como adultos pensamos que esos bebitos no pueden comprender nada, actuamos como si fueran de nuestra propiedad, no les preguntamos, no les explicamos, no les enseñamos.  Como si todavía no fueran personas.   Eso como bebés recién desempacados nos hace sentir separación de todo lo que nos rodea.   Así es, suena horrible, pero como adultos lo hacemos de forma inconsciente, por control y miedo.

Ejemplo B – Niñas distraídas
Esto que vamos a mencionar ya lo habíamos platicado en el artículo Pat/Maternidad Consciente o Cruel (parte 1) en el Aspecto 1: Separación, donde dice que crecemos y se nos borra la memoria infantil y juvenil, parece que eso pasó en otra vida, entonces tratamos al niño como adulto y no como niño.
O sea el chiquitín de 7 años está viendo cómo la gota de agua que está en la ventana resbala leeeentamente y se junta con la otra y después esa gota resbala un poco más rápido y se junta con otra y de pronto cae rápidamente.   La niña busca otra gota que esté “jugando” igual y puede pasar un muy buen rato haciendo eso.   Nosotros como “Dory-adultos” 🐟  (película de Nemo por si no lo recuerdan, pescadita azul de memoria corta) PUM! con un grito lo sacamos del mundo interior que construye, que goza, que favorece su creatividad

Le decimos que está en la baba, que haga algo, que no sea distraída, hasta con la psicóloga lo queremos llevar por déficit de atención…  Se nos olvida lo que implica vivir como niño, que incluye observar, sentir, explorar, usar nuestros sentidos, inventar y viajar al infinito y más allá.

Ejemplo C – Lentitud
Tal pareciera que mientras más herramientas y tecnología tenemos, más se nos complica todo en vez de favorecerlo.  Las chiquitinas desde que son unas mini pulgas viven enchufadas, y así inicia su proceso de vivir en modo automático.  Ocupados en un mundo virtual para distraer y desconocer emociones y realidades.
Todo el tiempo estamos ocupados, con pendientes atrasados, pero lo peor es que continuamente tenemos prisa.   Como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas, corre y corre con reloj en mano, con alarmas que suenan cada minuto, con recordatorios que nos hacen pedirle al niño y a la adolescente que se apure, que todo es urgente, que la prontitud es ya una virtud, el tiempo apremia y no perdona… 😕

Hoy somos humanos impacientes por segundos, somos hombres ansiosos de lo que sigue, del futuro inmediato, del furor constante.   

Todo esto va cimentando en los niños desconexión de su ser consciente y atento, y va fabricando adultos inconsistentes, inseguros y perpetuamente insatisfechos.

Photo by Allan Mas from Pexels

…se nos olvida lo que implica vivir como niño, que incluye observar, sentir, explorar, usar nuestros sentidos, inventar y viajar al infinito y más allá.

Vivamos más como niños

Meditar me da Miedo

Les voy a decir la neta, les voy a soltar la sopa sin piedad ni clemencia, la meditación es un acto de rendición.  Así como lo leyeron, esa es la razón por la que las practicas como la meditación nos asusta y la rechazamos.

Rendirnos es un acto de bondad con nosotros mismos, ya que rendirse significa entregarnos.
Rendirse pensamos que es darse por vencido, que quiere decir renunciar, que representa someterse.  Sin embargo rendirse implica autoconfianza, contempla sabiduría, expresa humildad e innegablemente es un acto de certeza. 

¿Entregar qué?
Entregamos lo que creemos controlar,
Entregamos lo que suponemos saber,
Entregamos lo que pensamos nos rige,
Entregamos lo que esperamos nos llegue…
Y cada vez que entregamos nos damos cuenta que hay algo más que podemos entregar.

La meditación es una de las puertas para entrar a esta rendición que nos embelesará con su infinita suavidad.

MI DEFINICIÓN de Rendición es entregarme a la alegría y a la experiencia de vivir, entregarme a la autoconfianza,  avanzar sabiendo que el camino me da la pauta y marca el ritmo.

Va, le entro ¿Cómo Medito?

Lo primero que debemos hacer es grabarnos con hierro caliente en la frente que no hay manera correcta o incorrecta de hacerlo.  Meditación es uno de los términos para las muchas maneras de entrar a un estado de relajamiento.  Por mencionar algunas, está la meditación guiada y con mantra, también hay disciplinas como el Tai Chí y el Qi Gong o ejercicios como el Yoga.
Todas son prácticas con diferentes técnicas de respiración y movimiento o relajación y quietud, con el objetivo de restaurar nuestro balance y elevar la energía vital de nuestro Ser. O seaaaa te enchufas y recargas pila para tener claridad y energía.

Lo segundo, no necesitamos tampoco ningún equipo, silla, cojín o tapete, mucho menos un lugar específico o especial.  Olvidemos la posición de chinito en el piso, podemos sentarnos en el sillón o en una silla, lo que nos guste y acomode más.  Nunca acostados, es la única restricción.

La recomendación es que probemos diferentes meditaciones, técnicas y guías, algunas nos gustarán más que otras.  Con unas conectaremos más que con otras.   Aquí no hay equivocación, sólo son gustos, preferencias y técnicas diferentes.

Empecemos ya, hoy, nunca habrá mejor momento que este.

OTRAS PRÁCTICAS RECOMENDADAS: 
Una práctica recomendable para empezar o también para los “avanzados” es la contemplación.  En el libro de El Monje que vendió su Ferrari se explica ésta técnica usando una flor, le llama El corazón de la rosa. 
Ejercicios como éste vienen muy bien, ya que son cosas que podemos hacer en cualquier lugar y a cualquier hora.   Yo les comparto que nunca tengo flores en mi casa pero vivo rodeada de plantas y árboles, así que ya sea que salgo por una hoja o veo el árbol o hasta con la fruta del árbol.

Debemos retomar el manejo de nuestra mente, sólo hay que entrenar y practicar para tomar las riendas nuevamente.
El objetivo es desenchufarnos del automático en el que vivimos haciendo una cosa, tras otra, tras otra sin detenernos.   Cuando desentumimos ese músculo mental se descubre un mundo nuevo en nosotros, abrimos una compuerta que no conocíamos o que habíamos olvidado.

Otra práctica que requiere unos minutos es tomar papel y lápiz (no celular) y escribir cómo nos sentimos ese día, en ese momento.  Esto nos encamina a reconoce y dedicar tiempo a nuestras emociones.   Si escribimos lo que viene a la mente en los primeros segundos es la respuesta sincera y verdadera que nos da nuestro Ser.   Con la práctica veremos que podemos detectar sensaciones y sentimientos que no nos habíamos dado cuenta que estábamos sintiendo.

Otra técnica bueniiiisima es la respiración, hay un montón de métodos.   Muy recomendable la de Wim Hof.  Además, la respiración refuerza nuestro sistema inmunológico y nos da claridad mental.  
Aquí CLICK podemos ver 4 técnicas de respiración muy sencillas y no son sólo para ansiedad, ¿por qué esperar a sentirnos agobiados y estresados para darnos un respiro?
Practiquemos una técnica de respiración como parte de nuestro día a día, tan sólo 10 minutos de nuestras 24 horas  ¡No es NADA!

O simplemente hagamos el ejercicio del inicio, todas las veces que queramos al día, démonos una pausa, hagamos un reset a cualquier hora y volvamos a empezar.
Cerrar los ojos, respirar y relajar el cuerpo.  Sencillo.
Después podemos probar cada técnica y ver qué nos gusta, cuál nos acomoda mejor. 

medito
 

Mi experiencia

La verdad no recuerdo muy bien cuándo ni cómo empecé a meditar 🤔.   Si hago un poco de memoria, las primeras veces que tomé Yoga en un gimnasio, fue hace como 19 años, y al hacer el descanso del final que se llama Savasana sentí ese descanso, no sólo físico, también mental y emocional.

Muchos años después es que empecé a hacer prácticas de contemplación, meditación, respiración, consciencia, balance, Qi Gong, de manera regular.  Hoy lo hago de manera natural como comer o dormir.  No es para mi un remedio o un “Tengo que”, al contrario, es un alimento para mi Ser, mi cuerpo, mi mente…  Y la realidad es que ¡me fascina!, jamás me deja de sorprender la magia que esto contiene, se los digo sinceramente, me embruja aprender nuevas técnicas por que cada una tiene su toque, su camino, su enfoque, y a la vez todas desembocan en la grandeza de la paz y en la belleza de la quietud.

Les voy a poner un ejemplo de un beneficio del día a día, que podría parecer insignificante, sin embargo recordemos que no hay nada demasiado pequeño en éste Universo.  Justo hoy me sucedió, no les voy a hacer el cuento largo, pero últimamente he tenido sueños extraños y me parece que no estoy descansando, entonces despierto con dolor de cabeza.  Si yo sólo me levantara y continuara un día de actividades con esa molestia, con ese desasosiego, a las dos horas estoy peleada con todos los de la casa y pegando de gritos.
Entonces, de la cama voy directo a meditar…   y uffff finalmente me levanto del sillón lista para vivir mi día feliz, sacarle todo el jugo y disfrutar.   SIN dolor de cabeza  ¿está cañon no?  

Es que hagan de cuenta que la meditación hace que mi Ser recoja los pedacitos que se me cayeron, y los armara en mi, esa fractura desaparece, se ilumina, se reconoce, se apapacha mi Ser.  El cuerpo sigue a tu Ser ciegamente, así que ese amor, esa frescura la recibe el cuerpo y lo agradece infinitamente.   La células trabajan cantando, relajadas, felices.   

Me encantaría hacerles recomendaciones específicas, sin embargo no quiero sesgar gustos o preferencias.   Entren a YouTube y busquen meditación, despliega miles de opciones.  Sólo fíjense en:
1. Que dure mínimo 10 minutos
2. Que se escuche bien
3. Que no tenga anuncios, la interrupción a media meditación lo arruina todo
4. Si van a elegir una meditación para dormir la hacen justo antes de irse a acostarse, sentados donde mejor les acomode, y después se van a descansar.  No la hagan acostados

Mi confesión es, aprendí que la meditación o el Qi Gong o la respiración es directamente proporcional a mi intención. Es decir, si mi intención al sentarme a meditar o al hacer el ejercicio de respiración es estar ahí, presente y dedicarme este tiempo, entonces aprovecho al máximo los 10 o 30 o 90 minutos que lo hago. Aún cuando por mi mente pasa que le debo llamar a tal persona, o que se me pasó preguntar algo ayer, o recordar mi sueño, entonces pienso «Gracias por el recordatorio, al rato lo atiendo» y regreso a mi presente, porque esa es mi intención.
Se los comento porque si me sucedía que al final de cualquier ejercicio pensaba «Esta meditación está chafa» o «Este cuate es malísimo para esto», sin embargo me di cuenta que mi intención cuando inicié la practica era sabotear el momento y probar que eso no funcionaba, que esa persona no era buena para esa practica o que esto era una tontería y yo no lo necesitaba.
Marca tú intención desde el inicio de tu practica.

RESUMIENDO:
1. Lee esta frase aplicada hacia ti mismo: Aceptamos el amor que creemos merecer. Si decides no dedicarte ni 10 minutos al día, ¿Crees que no lo mereces?
2. ¿Eres raro o eres común? ¿Vives o sólo existes? To live is the rarest thing in the world. Most people exist, that is all (Vivir es la cosa más rara del mundo, la mayoría de la gente existe, eso es todo) – Oscar Wilde
3. Marca tu intención al inicio del día, marca tu intención al inicio de la conversación, marca tu intención al inicio de la presentación La intención marca el trayecto

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